Esta orden permite convertir las líneas de rotura a 3D. Una vez seleccionadas las polilíneas a convertir, bien por capas o bien designándolas gráficamente, hay que especificar el origen de la coordenada Z de cada uno de los vértices. Para ello se disponen de las siguientes opciones:
Puntos: las cotas asignadas a los vértices de las polilíneas son las de los puntos topográficos a los que corresponden.
Superficie: la coordenada Z asignada a los vértices es la obtenida de la superficie actual, a partir de las coordenadas planimétricas de los mismos.
Interpolación: la cota asignada se calcula interpolando o extrapolando las cotas de los vértices más cercanos.
El comando tiene un orden de preferencia a la hora de asignar las cotas. En primer lugar asigna las correspondientes a los puntos topográficos que coinciden con los vértices de la polilínea. En caso de no existir esta correspondencia, se obtienen las cotas de la superficie actual, y si tampoco fuese posible determinar la cota, se calcularía ésta por interpolación o extrapolación de los vértices más próximos.